Al realizar la lectura hay que tomar en cuenta gran cantidad de factores: quiromancia es el arte de manejar la energía y el poder que hay en tus manos. La energía asociada con la punta de los dedos es muy diferente a la energía en la base inferior de la palma, cerca de la muñeca. En la punta del dedo la energía se refiere a la detección del medio ambiente a través de la presión, la textura, y la temperatura. Los millones de terminaciones nerviosas en la punta de los dedos envían sus señales al cerebro, el cual trata de averiguar lo que está pasando en el exterior de los límites del cuerpo. El alcance de la mano tratar de dar sentido al tocar las cosas. Por lo tanto, las energías de las puntas de los dedos son lo más abstracto de todas las energías de la mano. El quiromántico debe usar los dedos para obtener pistas de cómo una persona se ocupa de si misma o de su entorno, en los aspecto teóricos, conceptuales, y del mundo espiritual. En la base de la mano, lo más cercano a la muñeca, las energías son las más personalmente físicas de todas las energías de la mano. En comparación con el extremo opuesto de las manos en la punta de los dedos, hay muy pocos nervios finales. Este ámbito se refiere a nuestra existencia más básica, las necesidades instintivas y las necesarias conductas para la supervivencia. Los palmistas utilizan el área inferior de la palma de la mano para analizar los indicadores sobre la mayoría de las energías físicas e instintivas.Las áreas entre los cuatro bordes de las manos también tienen energías. Cada área en la mano está llena de su energía propia y única. En quiromancia vamos a estudiar las diferentes áreas donde la energía se concentra en los montes. Por el momento, es importante entender que un tipo específico de de energía se encuentra asociado con cada área de las manos y los dedos. Cada área en la mano está literalmente llena de su propia y única energía. De esta manera, tu mapa personal no será ya mas un complicado puzzle al que le faltan piezas y podrás comenzar a entenderte a ti mismo y a los demás por medio de la quiromancia.
La mano humana es semejante a un pequeño árbol, un bonsái cuyas raíces son los nervios y tendones de la muñeca que le une por medio del brazo al cuerpo, de quien a través de las venas recibe la savia (sangre) que le trae los nutrientes. La palma es el símbolo del tronco, y ahí en su interior, es por donde discurren la mayoría de las líneas, es el lugar por donde afloran las ideas, se investigan, se comparten, se conducen y se descartan los proyectos que no se consideran viables y por fin, los dedos, que se asemejan a las ramas representando las cualidades que asomándose al exterior permiten a la persona comprobar, en forma de experiencia, si lo pensado y decidido tiene realmente algún valor para ser llevado a la práctica.